El Burgo de Osma

    El Burgo de Osma, ciudad monumental y gastronómica, atesora el patrimonio histórico más rico de la provincia de Soria.

    Sede episcopal desde época visigoda, la presencia de la catedral fue clave en el enriquecimiento y desarrollo de la villa desde época medieval. Pero el origen de El Burgo de Osma es muy anterior. Así lo refleja el yacimiento arqueológico de Uxama, situado en el cerro del Castro, el más rico de la provincia de Soria de época romana.

    Poco a poco la población se fue trasladando desde el cerro de Uxama hasta las márgenes del río Ucero, dando lugar así a la ciudad de Osma, y más tarde, a El Burgo de Osma, que se convirtió en cabeza de comarca a partir de los siglos XII y XIII.

    La villa, dominada por la orgullosa presencia de la torre de la Catedral, conserva la mayor parte del perímetro amurallado. Y ya intramuros, el casco urbano presenta el desarrollo propio de una ciudad medieval que fue creciendo gracias a la construcción de edificios monumentales patrocinados por el clero catedralicio. En torno a la calle Mayor, porticada, gira la vida burgense. Su recorrido une la dieciochesca Plaza Mayor con la medieval Plaza de la Catedral. Allí, la imponente presencia de la Catedral se deleita en una mezcla de estilos que más que crear confusión, anuncia las riquezas que atesora.
    El sepulcro de San Pedro de Osma, el retablo mayor, el Cristo del Milagro o la riqueza del archivo catedralicio son solo un ejemplo de lo que el visitante encontrará en su interior. Pero no todo está en la Catedral. El Hospital de San Agustín, el Convento del Carmen, la Universidad de Santa Catalina y fundaciones e instituciones culturales jalonan la visita a la villa episcopal.

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